A la gente le da miedo llamar las cosas
por su nombre, le aterroriza darle el sitio y lugar que se merece. El
temor por el qué dirán es más fuerte muchas veces al “me importa un bledo
lo que quieran decir de mí”. En la cama no metemos a nuestros papás, ni
amigos para que opinen, a menos que tengan sentimientos voyeristas o
incestuosos, que eso ya es otro voltaje sobre el cual no quiero y aun no deseo
opinar.
Hace unos días hablaba sobre los
prejuicios o preconceptos sexistas, estoy seguro que han visto la imagen o la
frase, refiriéndose a las mujeres (también se puede aplicar a los hombres), que
dice palabras más o menos esto: “Una llave que abre cualquier cerradura es
buena, mientras que una cerradura que le sirve cualquier llave no lo es”.
¿Hay argumentos más imbéciles que estos? Por supuesto que sí, y casi todos
apuntan hacia quien se deja penetrar y no a quien penetra, la concepción tan
obtusa de la situación no puede imaginar que alguien desde el lado de la
“cerradura” decida que llave entra y cual no, entonces surgió un parafraseo
similar para ver la otra cara de la moneda: “¿Una tuerca que le entra cualquier
tornillo es útil, y un tornillo que sólo entra en una tuerca qué? “.
No es necesario dar muchas vueltas en esta sociedad camandulera para juzgar o
señalar lo que se considera “fácil” al momento de los encuentros sexuales, en
esta clasificación siempre me he preguntado si el “bluyineo” también hace parte
de estos?. La clasificación sobre qué es sexo, y qué no, creo que es muy
personal, pero se tiene esa manía casi patológica de clasificar lo que es tabú
para muchos.
Cada uno mueve sus fichas a su propia
conveniencia y espera el siguiente movimiento con intenciones reales.
Quitarse el anillo de matrimonio, decir que es soltero o soltera, hacerse
el o la interesante, mostrarse como una “buena elección”, y muchas más que cada
persona acostumbra a usar en el juego de galanteo o conquista. Pongámosle
puntos a las íes para dejar las cosas claras sobre cada situación. Si quiere
sexo no finja amor, uno debe ser claro para no dar alas a quien sólo tiene pies
porque cuando se dé cuenta se va a dar un porrazo contra la realidad y
seguramente así nadie se sentirá usado. Por supuesto que muchas veces buscamos
además de sexo algo que signifique una experiencia gratificante y en ese orden
de ideas podemos buscar en ocasiones alguien con cerebro (pene, vagina, culo y
boca tiene todo el mundo), no hay nada más erótico y sexy que un buen cerebro,
la imaginación es el mejor afrodisíaco que alguien pueda probar.
Eso no significa que porque le guste salir con alguien para compartir tiempo y
eventualmente sexo es que ya están en otro nivel de la relación.
La próxima vez que vaya por sexo
téngala clara, así no terminara buscándole tres patas al gato porque tiene
cuatro váyalo sabiendo; no terminará dándole carretera al carro del que luego
querrá bajarse cuando haya sobrepasado los 69 y no precisamente kilómetros o
millas, y si no tiene plan definido o interés en una relación deje las cosas
claras, es mejor empezar como amigos con derechos o follamigos sin malos
rollos y no invocar el amor para abrir un condón.
Lengua Ácida.